“Dicen que la ansiedad es no esperar el futuro
Y que la depresión es no soltar el pasado
Yo, yo tengo las dos
Y acá me vez cantando
Yo tengo las dos, será por eso que canto?”
Como la primera vez, Julián Oroz

 

Al andar convencido de que no hay que apurarse, lo acompaña su hablar acelerado; el cancionista Julián Oroz nos invita a conocer los detalles de su nuevo proyecto y a apreciar una serie de reflexiones sobre la creación.

 

El arte debe entretener con su forma y a la vez no perder de vista el contenido para que el hecho artístico sea rico de comer y que además sea nutritivo, que te deje algo que no sea un pancho, que sea una comida casera, rica y que te deje algo. Los artistas tenemos esa particularidad de poder ver ciertos mecanismos y cosas que pasan y está bueno tener ese arrojo de meter la cuchara, no ser solamente espectadores y poder colaborar en alumbrar, poner en foco algunas cosas.”

centellas

Julián Oroz es un músico nacido en Boedo, que adoptó durante varios años a la ciudad de La Plata y recientemente volvió a Capital Federal. A su arte sonoro le suma las herramientas aprendidas de teatro y clown. En sus producciones uno puede encontrar canciones donde se tamiza el tango, la música uruguaya, cumbia, candombe, rumba, y sus letras intentan hacer visible lo sensible, la fragilidad, lo cursi, la vergüenza de los sentimientos cotidianos, lo más íntimo.

 

“Hay una responsabilidad en el arte que es la de poner de manifiesto ciertas cosas que uno ve, por ejemplo en mi disco La Importancia, abre el disco el tema “La importancia de decir te quiero”  que básicamente habla de eso, de la importancia de decirlo no solo para ocasiones especiales. Es un poco como decir acerquémonos, pero acerquémonos desde un lugar de las cosas cursis, usar las palabras para encontrarnos, generar una empatía.”

Su carrera comienza a palparse en 2010 con el lanzamiento de Las cosas que se ven con los ojos cerrados que fue un EP, “luego a través del sello Uf Caruf –que ya no existe más- lo extendí, de cinco temas pasó a tener 8, y lo relancé. Después, en el 2014, también a través de Uf Caruf saqué La Importancia, que fue la primera vez que armé una banda para grabar. En el 2015 me volví a vivir a Capital y ya tenía la idea de grabar el disco porque ya venía juntando mucho material.”

 

El nuevo lp audiovisual se llama Centellas y fue producido por Charly Valerio (integrante de Los Mutantes del Paraná) quien también tocó el piano y el resto de la la banda la integraron Santiago Dirrheimer en contrabajo, Damián Chávez en batería, Juan Manuel Fernández en percusión y también participaron Tomás Casado, Evangelina Viscoitaliano y Victoria Torres Maure de Tototomás.

 

“Tener una persona que te dé una mirada desde fuera de los que vos hacés, está buenísimo. Toma decisiones que esta bueno que las tome alguien que no sea uno porque uno a veces esta receloso de su material o le cuesta hacerse autocríticas a tal nivel, porque el productor te dice ‘esto va a funcionar más que otra cosa’, te pule un poco más el producto y tenés un diálogo donde vas construyendo, cada uno expone su criterio sobre la canción  o si va o no va en el disco, hay temas que amo que quedaron fuera del disco y Charly me decía ‘será muy lindo el tema pero no va con estas canciones, no entra dentro de este segmento que llamamos Centellas’. También porque lo teníamos que grabar todo en vivo, en un estudio y no podíamos hacer muchas canciones más y la pre producción nos daba hasta un lugar, porque era ya una apuesta grande la grabación en vivo en un estudio mientras éramos filmados.”

 

Charly Valerio y Los mutantes del Paraná

Charly Valerio tuvo un rol fundamental en los arreglos de las canciones, es decir, en sumar capas a la guitarra y la voz. Por ejemplo en la presencia del piano, para que no sea tan preponderante la guitarra que era lo que yo buscaba anteriormente, pero ahora buscábamos salir de ahí y que aparezca más el piano, ahora hay batería y percusión así que se sumaron más capas rítmicas, eso ayudó a que la musicalidad mejore. Sumado a que los músicos son la mitad de Los mutantes del Paraná que son buenísimos y hace mucho que tocan entonces están ensambladísimos. Siempre pienso que lo mejor es cuando vos tenés que estar al frente de algo así, rodearte de gente que sea mucho mejor músico que vos y eso te da confianza y enriquece la propuesta.

-¿Cómo describirías el proceso de composición?

-Creo que la creación, en definitiva, podría reducirse a juntar todo lo que te gusta y ver cómo se acomoda, ayudar a que se acomode, juntar en un mismo lugar todas las cosas que te gustan y luego ver cómo dialogan entre sí.  Por ejemplo, juntar el clown con la música uruguaya, juntar el cine -ciertos directores que me gustan como Wes Anderson y Charles Chaplin-, el circo, Eduardo Mateo, Fernando Cabrera, Pitufo Lombardo, Jaime Roos, la rumba –Kiko veneno, Albert Pla, músicos de España que me gustan-, más las experiencias anteriores de la vida, desde lo más clásico como el amor romántico, pero también me gusta que en las canciones haya un espacio donde el autor deje algo de sí. Me gusta crear algo dónde me exponga, me gusta que el arte me ponga en ese lugar, creo que ahí es donde a mí se me prende la llama.

 

La canción tesis

“En toda canción vuelco una tesis, como pasa en las películas de Woody Allen, en las que –por lo general- se desarrollan y en un momento dado se presenta la tesis porque un actor te lo dice y en ese momento suena el gypsy, el sonido aparece en la escena de bajito a fuerte, en ese momento se expone la tesis.

Entre las cosas que junto, también junto ideas, que las voy narrando en las canciones, como por ejemplo en la canción en la que digo ‘no hay dolor, hay amor o falta de amor’,  eso venía de una idea tomada de los científicos que afirman que no existe el frío, sino la ausencia de calor, como que el calor es lo único que existe. Entonces lo tomé para pensar en el amor como el único contenido posible, lo demás era carencia de; creo que las ideas no son verdades absolutas sino que son construcciones que sirven para determinados momentos.”

 

Julián Oroz, entiende que no se trata de tomar la creatividad como acto de disfrute individual, sino que comprende que tiene un rol social: “Si tuviste la posibilidad de formarte en este país, tenés una responsabilidad. Tuvimos el privilegio de formarnos en una sociedad con mucha desigualdad entonces hay que hacer las cosas con contenido, con amor. Creo que si uno hace las cosas con mucha dedicación y mucha responsabilidad, eso es lo que queda, si no fijate los grandes autores que admiramos, dejaron algo y se expusieron y son amados y odiados porque en un momento se pusieron una camiseta y se la bancaron y alguien dirá algo negativo o positivo de esa persona, pero dejaron algo, tomaron esa iniciativa de responsabilidad.”

 

El disco se presenta el 22 de abril en el Centro Cultural de la Cooperación, que cuenta con un piano, para que el sonido se mantenga lo más fiel al sonido logrado en la grabación de Centellas.

Nota publicada originalmente en http://revistaelpasajero.com.ar/