El Club Cultural Matienzo (CCM) nació en Palermo de la iniciativa de cinco amigos (Juan Aranovich, Claudio Gorenman, Agustín Jais, Jon Pfennig y Magalí Singermann) en 2008. Desde el 2013 se ubica en Villa Crespo en un espacio que cuadruplica el tamaño de la sede anterior y se divide en numerosas áreas de trabajo: música, artes escénicas, artes visuales, formación e investigación, artes audiovisuales, literatura, diseño gráfico y también funciona allí Radio Colmena que nació en 2010.

“Matienzo tiene ya seis años y medio, cumple siete este año, éramos cuatro ahora somos ochenta, abríamos dos veces por semana y ahora abrimos todos los días todo el tiempo, a la mañana y a la noche. Circulan entre tres mil y cuatro mil personas por semana, normalmente tenemos en una semana seis espectáculos de música, tres espectáculos de teatro, dos proyecciones audiovisuales, una muestra de artes visuales permanente, alguna muestra móvil, más o menos veinte-veinticinco talleres, treinta y tres programas de radio, alguna propuesta de literatura también, más – cada tanto- algún que otro evento interdisciplinario. Con lo cual nuestro desafío más grande en general es lograr que el organismo vivo que es Matienzo, con todas sus aristas y sus necesidades y tanta gente que está involucrada en el proceso de que las cosas pasen, fluya. Fluya y encuentre un balance, y que permita tener una calidad o un resultado lo más óptimo y profesional posible en cada una de las cosas que hacemos. Seguir cuidando las formas y el estilo y la particularidad. Y por más que pasen muchas cosas acá, cada una de esas cosas tiene que seguir siendo única para cada espectador o público, artista, productor. Cada persona que viene a hacer algo acá está poniendo algo de su vida muy grande y entonces hay que tratarlo de esa manera.”, explica Juan Manuel Aranovich, fundador y director del Club Cultural Matienzo.

Allí, en Pringles 1249 – lo suficientemente cerca de Corrientes como para estar al alcance, pero también los suficientemente lejos de Corrientes como para no estar en el foco del ruido-, nos abre las puertas “el Matienzo”.
-¿Juan Manuel?- pregunto
-Arriba- responden
Con esa mínima referencia, avanzo. Entonces: las escaleras, laberinto, grupitos de personas en sus actividades, aulas. De pronto, aparezco dentro de una sala de teatro. Sigo subiendo, me encuentro dentro de una especie de instalación, entre arena, muros y cáctuces. Subo un piso más -el último-, hay una especie de buffet, el sol entraba por el techo y allí estaba Juan Manuel Aranovich, sentado frente a una mesita, hablando por teléfono, y ultimando cosas en su notebook.

Juan Manuel Aranovich

Cómo te definís
Si me preguntan a que me dedico digo que soy gestor cultural, pero por un estándar, porque hay que decir algo, porque en realidad creo que ya justamente hoy es difícil definirse desde tu profesión, porque uno no se define por una profesión, normalmente la gente que conozco se dedica a más de una cosa, y tiene talento para muchas cosas y los definen quizás más sus intereses sus pasiones y sus formas , que sus oficios, no porque los oficios no nos definan si no porque muchas veces es más el cómo que el qué. Pero si me preguntás, sí, soy gestor cultural y lo que me apasiona más que nada es trabajar con gente, en proyectos colectivos y generar cosas que se muevan.

Él, había comenzado la carrera de psicología, sin embargo, al estar al mismo tiempo trabajando en una empresa dedicada a sistemas informáticos, realizó una carrera corta sobre Redes y abandonó la Universidad. Luego se fue a vivir a Berlín, Alemania, dónde se profundizó su necesidad de vincularse a lo cultural de una manera activa.

Cuando regresó a la Argentina -en 2005- todavía sonaba el eco de la tragedia de Cromañón que había reducido notablemente los circuitos culturales. A la par que resolvió quedarse en el país, decidió construir ese espacio necesario para que los artistas independientes pudieran comunicarse, verse, desarrollarse.ccm0

Hoy el CCM es un modelo organizativo para otros espacios ¿Cómo se lleva adelante esta propuesta tan ambiciosa?

Matienzo se fue transformando desde un emprendimiento privado a una cooperativa y eso también es un proceso interno que se está consolidando y que requiere aprender entre nosotros un montón de instancias que tienen mucho que ver con la participación activa de las decisiones del Club y transformar un montón de procesos en la toma de decisiones sin perder la identidad ni la dinámica, sin dejar de hacer las cosas que nos definen.

Por suerte vivimos en un mundo en el que la colaboración es viable, las herramientas tecnológicas nos ayudan mucho, y también la idiosincrasia, la búsqueda general que el proyecto siempre tuvo de tratar de entender que el proyecto funciona porque pasa todo, y a veces yo tengo que ceder desde mi espacio para que pase lo del otro, porque eso es lo que nos da identidad y nos permite a todos ir creciendo. Con lo cual es importante la construcción de empatía, que no es nada nuevo para nadie, es un desafío social.

Pero también implica una responsabilidad, para que un proyecto funcione hace tanto tiempo y bien

Tiene que ver con que no hay proyecto dure seis años que pueda sostenerse de las ideas o de la pasión, también tiene que poder ser sustentable, y hay que aprender que la palabra dinero no es una mala palabra, y que el fin de lucro no es igual a recaudar. El fin de lucro es cuando tu objetivo máximo es recaudar, cuando tu búsqueda número uno es cómo hacer para ganar más plata y nuestra búsqueda número uno es cómo podemos usar lo que tenemos en las mejores condiciones posibles y para eso necesitamos plata, y necesitamos autonomía, pero nunca el dinero está por arriba en la escala de decisiones, de hecho el sesenta por ciento de las actividades que hacemos pierden plata.

¿Reciben apoyo económico de alguna dependencia gubernamental?

Nosotros tenemos poco apoyo estatal, en general, la incidencia anual del apoyo estatal en nuestro presupuesto anual no llega a ser del cinco o seis por ciento, o sea es muy baja, nos vendría bárbaro. Porque muchas cosas las hacemos a pulmón, o nos tenemos que financiar de otras cosas y no podemos llegar a conseguir la calidad técnica que nos gustaría tener, todavía nos falta mucho, a pesar de que hubo una evolución y un crecimiento muy grande desde el proyecto anterior del Matienzo, en relación a este.
También es una buena señal aprender que se puede sin eso, y que tener autonomía te da libertades. Igualmente hay que reclamar el apoyo del Estado, porque el Estado debería –por lo menos a nuestro gusto- ser el que fortalece los circuitos productivos, los circuitos artísticos y entendemos que nosotros como espacio somos una parte pequeña dentro de ese circuito y es necesario aprender también a reclamar por legitimidad y ese es el proceso que vamos haciendo.
La búsqueda es tratar que la cultura tanto en la ciudad de Buenos Aires como en Argentina empiece a tener otro valor. Que tengamos un Ministerio de Cultura no es menor, ahora tenemos que ver cuánto presupuesto tiene ese ministerio y cómo podemos ayudar para que ese reparto sea federal, para que haya políticas de fortalecimiento en todos los circuitos y en todo el país.

Este año el desafío entonces es ir por el presupuesto para circuitos culturales, justo en un año electoral, es una instancia para aprovechar

Hay que aprovechar, pero en realidad, nosotros en su momento tuvimos muchos atajos para tomar con la Ley de Centros Culturales que elegimos no tomarlos, porque creíamos que había que dejar una ley que perdure, que no nos sirva sólo a nosotros por estos años que estamos sino que les sirva a los que no estaban sentados en nuestra mesa y a los que van a venir. Nosotros deberíamos aprender a seguir el ejemplo de Brasil y no estar peleando por más espectáculos públicos y financiamiento para más festivales y más visibilidad, si no pelear por una ley de fondos de cultura que defina que un porcentaje fijo del presupuesto nacional tenga que ser destinado a cultura de la Nación y creo que esa es una ley que ha transformado a un país hermano y que está unos años adelante nuestro en materia de desarrollo cultural y es un interesante ejemplo para seguir.

En cuanto al plantel de docentes y artistas ¿Cómo llevan adelante la selección?

Nosotros tenemos en Matienzo una mesa de contenidos, en esa mesa de contenidos participan, cada director de cada área, porque cada área tiene un equipo de trabajo, pero un director. Todos se juntan una vez por semana y cada equipo tiene un espacio asignada en la casa y programa de acuerdo a esos espacios y a las necesidades propias, siempre con un criterio autónomo, teniendo en cuenta las particularidades del circuito al que representan, que son muy variadas, tratando de dar lugar a propuestas de calidad y en desarrollo que no tiene espacio en un circuito por ahí más comercial que entendemos que apoyar. Sí lo que hacemos es tratar de sentarnos con frecuencia en una misma mesa para que se vaya mezclando la curaduría y el espacio no quede partido en pedacitos y tenga una identidad curatorial en sus contenidos.

Qué sucede cuando les piden espacio para alguna propuesta organizaciones estrictamente política

Nosotros por ahora no hacemos eventos partidarios, no podemos negarnos como sujetos políticos porque lo somos, pero no hacemos eventos partidarios, hasta ahora hay un consenso asambleario de la organización de que no estamos listos para poder ser sede de nadie, no porque no entendamos que uno no se casa con nadie por ser sede de un evento o una actividad, sin embargo o lamentablemente no vivimos en una sociedad donde nosotros podamos decidir qué se ve o qué transmiten ciertas cosas y a veces estamos presos de eso. Y por más que yo personalmente tengo la convicción de que si mañana viene a hacer una actividad Camino Popular no significa que somos o apoyamos su organización, como tampoco si viene el Frente para la Victoria o, incluso, el PRO. Pero como todavía hay un proceso muy susceptible muy delicado la decisión que tenemos es no alojar organizaciones políticas

Qué queda por delante

Los objetivos son infinitos, después de un año y medio en este nuevo espacio, que fue más de consolidación y supervivencia. Ahora tenemos el desafió de darlo vuelta, a nivel contenidos es entendiendo el espacio y sus potencialidades, entonces el desafió es darle una vuelta de tuerca más y arriesgar más. Ahora Ya estamos acomodados y podemos hacer un montón de cosas más, antes necesitábamos que funcione todo para sobrevivir, que la gente venga, que pase, porque un noventa por ciento del Club es lo que pasa acá dentro y necesitamos que pase y ahora que estamos más estable podemos tomar más riesgos a nivel de los contenidos. Podemos invertir y apoyar más propuestas, podemos tener tiempo para apoyar más el circuito de lo que pasa afuera, seguir promoviendo y desarrollando festivales como el FECA, abogados culturales, o Yo Reciclo, seguir creciendo con la radio. La idea es seguir haciendo crecer el circuito.

UNIDOS PARA CRECER: Reconocimiento técnico y legal

El año pasado se trató en la Legislatura porteña una ley que regulariza la situación de Centros Culturales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el CCM fue uno de los protagonistas de esa iniciativa en conjunto con otros espacios que confluyen en MECA, el Movimiento de Espacios Culturales y Artísticos.

“La ley de centros culturales ya se aprobó la primera parte que es la que define qué es un centro cultural y cuáles son la normativas con las que tiene que trabajar y ahora queda la segunda parte. Esta es una parte de la ley que modifica el Código de Planeamiento Urbano para permitir que esta nueva figura defina dónde se puede instalar. Esperamos que pronto, antes de mitad de año, tengamos ya la segunda lectura y se apruebe también, como corresponde, por unanimidad como fue la primera.

La Ley que se aprobó por suerte se asemeja con la ley que nosotros escribimos y estuvimos militando tantos años. Tuvo modificaciones, pero hubo un consenso y por eso festejamos que exista.

Nosotros con MECA escribimos la ley y también coordinamos con ESCENA y otras instituciones y artistas formamos lo que fue Cultura Unida –que es una organización de organizaciones independientes y autogestivas- que la organización con la cual unimos fuerzas para pelear el año pasado por la ley de centros culturales y que sigue vigente para seguir acompañando las necesidades que salen de las distintas organizaciones, porque entendemos que la unión hace la fuerza y que necesitamos apoyarnos en los reclamos cruzados.”

Para más información:
http://www.ccmatienzo.com.ar
http://www.juanaranovich.com.ar
Pringles 1249 (y Av. Córdoba), Buenos Aires.

PUBLICADO ORIGINALMENTE EN REVISTA EL PASAJERO Nº93

http://revistaelpasajero.com.ar/

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